Ya es posible combatir los signos del envejecimiento (patas de gallo,
surcos del entrecejo y nasogenianos -en los laterales de la boca-,
pómulos caídos...) y solucionar tus problemas estéticos (nariz
aguileña, labios sin perfilar o con poco volumen, imperfecciones en el
óvalo del rostro, mentón retraído, etc) sin tener que pasar por el
quirófano.
Todo ello gracias a una técnica que ha revolucionado el campo de la
medicina estética y que permite combatir la aparición de surcos y
depresiones cutáneas en tan solo algunas sesiones de tratamiento,
evitando además que el paciente tenga que pasar por la mesa de
operaciones.
Existen dos tipos de rellenos:
los permanentes, que se irán aplicando de forma gradual hasta dar con el resultado deseado.
los hialurónicos o reabsorbibles, con una duración de año-año y medio y que permiten
hacer un test previo a los pacientes que no se atrevan con los rellenos permanentes.
La visita informativa gratuita y la consulta previa -en la que se definirá el
tratamiento más eficaz- resulta fundamental, ya que permite explicar a
estas personas todo el proceso y el resultado final y ofrecerle un
asesoramiento médico personalizado sobre su problema. Por ejemplo, en
ocasiones la corrección de un surco nasogeniano (que aparece en los
laterales de la boca) requiere tensar el pómulo para reducirlo. Después
de varias sesiones de entre 10 y 20 minutos las personas podrán
contemplar un rostro nuevo y se quitará varios años de encima. Las
visitas posteriores al tratamiento permitirán al médico controlar los
resultados.